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Cabría, sin embargo, señalar la excepción de un grupo de emigrantes provenientes de Porto Recanati y San Benedetto del Tronto que se asentaron entre las calles San Luis, San Lorenzo, Santa Fe y General Roca, en unas ocho manzanas ubicadas cerca del Hospital Mar del Plata.
La señal distintiva de este último grupo parece haber sido la actividad pesquera ya que la mayoría de los que se asentaron en este sector se dedicaron a la pesca manteniendo, en este sentido, la misma ocupación que habían desarrollado en Italia. La presencia de marchigianos en la actividad pesquera aparece presente desde los comienzos de ésta hacia finales del siglo XIX , pese a lo cual con el paso del tiempo pasaría a ser patrimonio casi exclusivo de los inmigrantes de Ischia y Sicilia, si bien los marchigianos seguirían participando de esta actividad económica. Sin embargo, pese a la continuidad marchigiana en la pesca habrían mantenido patrones de residencia diferenciados de la sociedad portuaria. Por otra parte esta distinción frente al resto de la comunidad portuaria se continuaba en la perduración de la utilización de las formas tradicionales de llevar adelante la actividad pesquera en los pueblos de origen. En este sentido, los marchigianos parecen haber sido los mejores en la "pesca de arrastre" (basada en la utilización de una red de arrastre). Otro de los aspectos de continuidad de la pesca en el Adriático trasladado a Mar del Plata (y por lo demás, generalizado en toda la comunidad de pescadores italianos en el Puerto de Mar del Plata) era la distribución de la ganancia respetando las "partes" que correspondían al dueño o a los socios, a la lancha y a los marineros. De los entrevistados que se dedicaron a la actividad pesquera, en su totalidad lo hicieron participando de lanchas cuya tripulación estaba formada por paisanos.
" Generalmente en esa época éramos muchos de Porto Recanati y entonces, por ejemplo, los socios del barquito que había podido comprar eran cuatro marchigianos, aparte había otro barco que eran todos de Porto Recanati."
Esta presencia marchigiana en la pesca en las décadas previas a la segunda guerra estaría reforzada por la participación en determinados momentos de la vida de la comunidad pesquera en los cuales los intentos por conseguir una agremiación efectiva de los pescadores frente a la intermediación en los canales de comercialización ("palanqueros", consignatarios) se hacía más evidente. Si en los años veinte la intervención de la administración comunal socialista en los conflictos de los pescadores no parece haber estado ajena a los excelentes contactos que el intendente socialista Teodoro Bronzini (hijo de un portorecanatese llegado a Mar del Plata en 1892 y dedicado a la pesca, Bronzini luego de un paso por el Partido Liberal, se transformaría, en especial durante los años veinte, en la figura más importante del socialismo marplatense) mantuvo con la comunidad pesquera y a la presencia de marchigianos en aquellos conflictos, hacia finales de los años treinta la participación de algunos sambenedeteses habría de concretarse en una Asociación Pesquera de Patronos Unidos Cooperativa Limitada que habría rivalizado con otra corporación pesquera que intentaba imponer un modelo de corporación católica de productores.
Por otra parte, los "paisanos" de Porto Recanati y San Benedetto del Tronto, es decir aquellos que mayoritariamente estaban ligados a la pesca, mantendría una vida social en apariencia apartada del resto de los marchigianos radicados en la zona de la Estación y de la Loma. Este núcleo minoritario dentro del conjunto de los marchigianos en Mar del Plata habría dado forma a un sub-barrio conformado por un conjunto de manzanas caracterizado por la radicación de un grupo de familias (entre unas 15 y 20 familias) con ámbitos de sociabilidad diferenciados frente al resto de los marchigianos. En este sentido si para los marchigianos de la Loma los centros de reunión fueron el Club Urquiza (del cual sería presidente un vadese, Eliseo Benedetti) y un bar situado en Tucumán y Alvarado, para los marchigianos de Porto Recanati el lugar de sociabilidad principal sería el bar de Córdoba y Tucumán, situado a unas seis cuadras del anterior.
"Siempre, siempre nos juntábamos, lógico éramos más jóvenes, organizábamos bailes y bueno estábamos siempre juntos; había un contacto entre las familias y principalmente entre la muchachada, como es ese tiempo éramos jóvenes. Nos reuníamos, cantábamos… Siempre aparte del grupo que éramos varios jóvenes, nos reuníamos y pasábamos un rato lindo recordando Porto Recanati, charlando…."
También los marchigianos de la provincia de Pésaro-Urbino mantuvieron ámbitos de sociabilidad diferenciados (además de la concurrencia -en lo que se refiere a los hombres- a bares de la zona o al Club Urquiza), por una parte a partir de la continuidad a la devoción a la Virgen del Lanto (aunque con el tiempo ésta fuera decayendo) y por el otro a través de las fiestas organizadas en quintas de los marchigianos "destacados" llegados con anterioridad o en los salones alquilados de los hoteles durante los meses de invierno.

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